¿Me estás cagando? Claro…

Una sonriente Cecilia Bonino te dice desde la tele la suerte que tenés porque Claro ahora a partir del segundo minuto te factura por llamada y podés hablar todo lo que quieras. Chau, ¡que loco! ¡Que generoso este buen hombre Carlos Slim! Me pregunto cómo se habrá hecho el hombre más rico del mundo regalando minutos de esta manera.
Aunque pensándolo bien yo a Cecilia Bonino no le creo una palabra…
Entonces me decido a buscar en el sitio de Claro más información sobre esta super ventaja exclusiva de Claro.
Extrañamente no encuentro un destacado, un minisitio, ni siquiera un banner que dé más información. Solamente un vÃnculo de texto, al final de la página, entre las “Novedades”. Pero no es una explicación, es solamente un vÃnculo a un documento de Word, que explica las bases legales.
Que formalidad che, si somos todos amigos y sólo les preocupa darle más ventajas a los usuarios… ¿no?
El problema es que el precio de la “llamada” es el equivalente a tres minutos. Eso significa que al primer segundo luego de los dos minutos, pasás a pagar tres. Asumo que Claro fracciona cada veinte segundos, pero corrÃjame quien lo sepa con seguridad.
Entonces ¿alguien quiere apostar cuál es la duración de la llamada promedio? Yo me juego a que anda por los dos minutos y medio. Y si no es la promedio, me juego a una buena parte de las llamadas andan en ese entorno.
¡Pero podés hablar hasta por los codos después! dirá alguno. Bueno, más o menos, porque según las bases legales el costo de la “llamada” termina a los veinte minutos (después se vuelve a facturar por minuto), asà que olvÃdense de llamar a la abuela y contarle toda lo que hiciste en el último año.
Como sospechaba, Cecilia no estaba diciendo toda la verdad. Lo que yo me pregunto -y agradecerÃa muchÃsimo si alguien que sea abogado puede iluminarme- es si un cambio en la forma de facturación que potencialmente perjudica al usuario es legal.
Siendo que no soy usuario de Claro, Defensa del Consumidor no es una alternativa para mÃ. De cualquier manera aconsejarÃa a quien se sienta perjudicado a hacer una llamadita, asà sea sólo para ejercitar el músculo de los derechos individuales.










Que basuras che! No puede ser que te caguen de esa manera. Si CLARO (jejeje..) asà fue como este maldito méxicano se hizo tan rico..hay que levantarle una demanda. Y algo que me molesta aún más, es que Cecilia Bonino se preste para decir algo que “no es tan asà como ella lo dice”; quizás sea porque estoy en el mismo medio, no se, pero prestarse para “cagar” a la gente solo porque te pagan unos buenos mangos no es muy ético que digamos.. aunque si vamos a hablar de ética, creo que muy poca gente ya se ha olvidado cual era bien su significado.
Por suerte tampoco estoy en dicha empresa, sino, CLARO levantaba el fono (el fijo, obvio) y llamaba a defensa del consumidor.
Por lo que decÃs de Bonino, como habrás visto yo no le tengo mucho respeto. Al margen me parece aberrante que cualquier periodista salga a vender algo. Es un abuso de la credibilidad que genera su posición como portador de información, es decir “esta persona informa objetivamente” por ende le “agrega credibilidad” -que no es tal- a la venta de un producto. Es una forma de camuflar la venta o la publicidad, está muy mal.
Lo mismo corre para MartÃn Sarthou y Yisela Moreira con Consorcio (que para peor tienen un guión horrible, misógino e insultante). Encima el caso de Sarthou me calienta particularmente porque es tan fantasma como para dejarse pagar un viaje por Caras, publicar las fotos en la revista y en definitiva exponer su vida privada, pero después empieza a repartir cedulones a cualquiera que lo nombre (como lo hizo con Bendita TV). Que lo nombre sin pagarle, debà decir.
Todo un tema el de “periodistas” haciendo “publicidad”, ya que sin lugar a dudas brindan su “confiabilidad” y limitan su “imparcialidad” al momento de investigar, criticar o informar sobre el producto que promocionan.
Lo de claro, es claro.
Pa, el tema de perder la imparcialidad es otro capÃtulo aparte. ¿Con qué cara mañana Yisela Moreira podrÃa hablar de un fraude en Consorcio?
Gracias Gabriel porque se me escapaba ese “detalle”.
[...] señor. Y asà como hay cosas bastante tristes, como la de Claro (que inclusive se magnifica con algunas campañas no tan claras, como lo explica el Chino), hay también campañas más pensadas. Sobre todo en lo que refiere al [...]