¡Al abordaje!

Poniéndome al día con algo que hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer, la semana pasada tuve la oportunidad de compartir un café con Gustavo Azambuja, fundador del Partido Pirata Uruguay y charlar sobre algunas visiones del rol de la tecnología en el país, éste proyecto, su implicancia dentro del esquema político uruguayo y su futuro como un partido político reconocido por la corte electoral.
El Partido Pirata es un “bicho raro” en el esquema político. No comparte nada de las estructuras de los partidos tradicionales, no nace –como prácticamente todo el resto del espectro partidario– de una escisión de un partido preexistente y para peor (en el mejor sentido posible), no se ubica posicionado en ningún punto del espectro izquierda-derecha, sino que asume una postura en general libertaria (de defensa de las libertades, no confundir con “liberal”) enfocado en una agenda temática en principio acotada.
Ese posicionamiento político transversal es lo que me resulta personalmente más complejo y desafiante, ya que enfrenta al partido a solucionar las dicotomías que surgen en su propia interna ya que la gente puede tener ideologías aunque el partido no las tenga. Se dice que la sociedad uruguaya es muy politizada y aunque no tenemos demasiados elementos para defender o refutar eso, sí aparenta tender a una polarización política. En ese esquema de las cosas la llegada de un partido menor, que –sin desmerecer en lo más mínimo– chupa rueda del crecimiento global de los Partidos Piratas y que encima no se afilia a ninguno de los “bandos” existentes, puede terminar siendo un partido con pocos votos pero mucho poder (en las elecciones por el balotaje o en el parlamento para acceder a mayorías especiales). Esta situación se está dando ya en otras partes del mundo como con el Partido Pirata Sueco o Los Verdes franceses.
Pero antes de llegar a ese punto, precisa oficializarse como partido político y para eso precisa 1.300 firmas que debe presentar en la corte electoral. Para ese fin se habilitó un formulario en Café La Diaria (Soriano 770) y también un “kit” (consistente en la declaración de principios, formulario, folleto y logo) para que cualquiera con voluntad pueda recolectar parte de esas firmas.
Ojo que el hecho de no ser un partido oficialmente no implica que el partido no esté activo ya en la vida política. El grupo de discusión es la herramienta elegida –por ahora– para la interacción entre los miembros del partido mientras no se haga realidad una idea que están manejando para tener una votación siguiendo la idea de la democracia directa. Allí se discutió el Proyecto de Neutralidad en la Red que presentó el Partido Colorado (con ajustes pedidos por el Partido Pirata) y se pueden encontrar muchos hilos abiertos con lo que esperemos que muy pronto –concretándose la presentación a la corte electoral– se convertirán en las iniciativas que presentará el Partido Pirata.





